Alemania es mundialmente conocida por diferentes cosas. Por un lado, por la naturaleza, pero por otro, el país también es conocido por el material cultural e histórico. La "Autobahn" (autopista) y la industria automovilística, la cerveza y los acontecimientos relacionados con la cerveza, como la "Oktoberfest", la selección alemana de fútbol y sus éxitos en los últimos años. Sin embargo, éstas no son las únicas cosas hechas por el hombre en Alemania que merece la pena visitar. Repartidos por todo el país hay vestigios de épocas casi olvidadas: Castillos y fortalezas.
Probablemente el castillo más famoso de Alemania sea el de Neuschwanstein. Está situado en el extremo sur del país y es, sin lugar a dudas, absolutamente hermoso. Fue construido a finales del siglo XIX por el rey Luis II de Baviera en estilo neorrománico. Desde entonces es uno de los lugares más visitados de toda Alemania e incluso Disney lo utilizó como modelo para su famoso Castillo Disney.
En la parte noroccidental del País se encuentra el Castillo Drachenburg - el nombre por sí solo indica la calidad de cuento de hadas la traducción significa "Castillo del Dragón". Y el nombre no defrauda. El Castillo es absolutamente místico, con muchas pequeñas torres bordes y rincones todos adornados con decoraciones.

Los dos castillos mencionados son del siglo XIX, es decir, de hace bastantes años, pero en Alemania sigue habiendo castillos y palacios mucho más antiguos.
El castillo probablemente más antiguo que aún existe en Alemania data del año 929 d.C. Es el "Albrechtsburg" en sajón. En esa época, era más bien un edificio defensivo de madera situado en una roca sobre el río Elba. Con el tiempo creció, hasta que en el siglo XV era más una fortaleza que una constracción de madera y se utilizó como gobierno y residencia de los condes. El castillo aún puede visitarse hoy en la ciudad de Meissen.

No todos los castillos han sobrevivido a los siglos. De muchos de ellos sólo quedan ruinas o restos muy frágiles. Sin embargo, algunos merecen una visita. Por ejemplo, las ruinas del castillo de Falkenstein. Se construyó a finales del siglo XIII y se incendió en 1646, pero sigue siendo el castillo más alto de Alemania, pues se encuentra a 1277 m de altura. Así que desde allí arriba podrás disfrutar de una vista impresionante de la región de Allgäu.
Ya sean magníficas fortalezas, enormes castillos de piedra de la Edad Media o simplemente sus restos. Hay innumerables en Alemania y cada uno tiene su propio encanto y merece la pena visitarlo.



