Quizás el título te haya confundido un poco. Pero no es ni una errata ni un clickbait. En Europa hay más de una moneda, aunque lo lógico sería que el euro fuera la moneda única. Pero no te preocupes, te cubrimos las espaldas y aquí tienes una pequeña Guía de Monedas para Europa.
La moneda menos sorprendente de esta lista: el euro. En 20 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, el euro es la moneda oficial. Estos países forman la eurozona, denominada oficialmente "zona monetaria del euro". Por mencionar sólo algunos ejemplos: el euro es válido en Austria, Alemania, Francia, Italia, Grecia y España. Puedes encontrar una lista de estos 20 países aquí.
Los siete países que forman parte de la Unión Europea pero tienen una moneda diferente son: Bulgaria, Chequia, Hungría, Polonia, Rumanía, Suecia y Dinamarca. Cada uno de estos países tiene su propia moneda. En Hungría, por ejemplo, es el florín húngaro (HUF) y en Suecia es la corona sueca (SEK).
Todos los países (excepto Dinamarca) tienen previsto obtener el euro o ya están en proceso de obtenerlo.
Además, hay un país aún más especial: Suiza. Está situado en Europa, pero políticamente no forma parte de la Unión, por lo que tampoco tiene el euro, ni lo va a tener. Aquí necesitarás francos suizos.
Por lo general, en las grandes ciudades europeas puedes pagar con tarjeta. Pero ten en cuenta que hay tiendas más pequeñas, cafeterías o restaurantes que no aceptan tarjetas, especialmente de crédito, y necesitarás algo de dinero en efectivo para este tipo de situaciones.
Si llevas dólares (u otras monedas no europeas), puedes cambiarlos en los aeropuertos o en los centros de las ciudades. Pero es probable que te cobren una comisión por el cambio, no obstante, asegúrate de utilizar las oficinas de cambio oficiales y no cambies tu dinero en la calle o si el lugar te parece sospechoso.
Lo mismo se aplica a la retirada de dinero: Es mejor ir siempre a cajeros que pertenezcan a un banco o estén en un banco. En muchas ciudades hay cajeros cerca de las atracciones, pero suelen tener una comisión elevada. Para evitarlo, es mejor ir a los cajeros oficiales de los bancos.


