Cuando llega el verano, Europa se transforma en un mosaico de playas soleadas, exuberantes senderos de montaña, museos climatizados y mucho más. Pero cada tipo de viaje es diferente, y cada uno busca algo que le encaje. Entonces, ¿qué tipo de verano eres? Encuentra tu personalidad viajera y el destino europeo perfecto a juego.
¿Tienes ganas de sol, arena entre los dedos de los pies y el sonido de las olas? Entonces eres el tipo de verano playero!
Tus vacaciones son para relajarte, tal vez leer ese libro que tienes pendiente desde principios de año, tal vez tomarte un cóctel en el chiringuito, pero nada estresante. El lujo para ti es el sol, el frío y el agua turquesa. Lo único de lo que tienes que preocuparte es de si llevas suficiente crema solar.

Destinos perfectos:
¿El verano significa que estás activo, moviendo el cuerpo y elevando tu ritmo cardíaco? Suena como el tipo de verano de la Naturaleza. En ese caso, Europa ofrece mucho para ti, altas montañas por las que escalar, amplios bosques por los que hacer senderismo o lagos azules en los que navegar en kayak.

Destinos perfectos:
Eres del tipo de vacaciones de verano culturales, si te fascinan la historia, el arte, la arquitectura y todo lo local. Esto significa que tu itinerario está repleto de museos, ruinas antiguas y el festival local de arte callejero. Te encanta explorar las calles de las ciudades, y cuando encuentras una pequeña galería escondida por el camino, ése es el verdadero momento culminante de las vacaciones de verano.

Destinos perfectos:
¿Te ves a ti mismo como uno de estos tipos? ¿O prefieres tener un poco de todo? Lo bonito de Europa es que es fácil combinar distintas experiencias. Las distancias son cortas, a menudo un viaje en tren o un vuelo corto pueden llevarte de la aventura junto al mar a la montaña y junto a una inmersión cultural profunda.


